ana, si no a su trayectoria en los últimos años, que sigue una dinámica peligrosamente descendente, cuyo punto álgido el año pasado casi le lleva a descender de categoría y, consiguientemente, a la desaparición del conjunto del Magariños al no poder afrontar la cuantía de las deudas acumuladas. La pregunta que se harán estos días (o desde el inicio del año tras el primer encuentro) los aficionados colegiales es que espera este año al equipo, y la situación actual no nos hace ser optimistas.Hoy MMT recibía al Unicaja de Málaga, colíder de la clasificación liguera y en una dinámica de resultados bastante positiva. A priori era un partido complicado ante un rival superior, que además debería tener la moral por las nubes tras sus últimas victorias en el Martín Carpena ante el Barça y, sobretodo, la cosechada en La Mano de Elías, el difícil feudo del Maccabi de Tel-Aviv en Israel. No obstante dichos partidos habían tenido un lado negativo para el conjunto andaluz, al haber sobreexplotado a la corta plantilla de la que cuenta actualmente Aito García Renenes, que no dispone de Marcus Haislip (es decir, su mejor jugador con diferencia, el más incisivo en ataque), los efectivos y sempiternos Berni Rodríguez y Carlos Cabezas, también jugadores fundamentales, el ala pívot de excelente m
ano Germán Gabriel, otro alero de rotación como es Alfonso Sánchez...vamos, muchas bajas y además importantes, que dejaban el roster dependiendo de jugadores tan vulgares como Robert Archibald, un único base como es el montenegrino de St.John’s Omar Cook u hombres sobrevalorados y erráticos (se me viene a la cabeza Jiri Welsch, no se porque); Aito siempre rasca y saca de debajo de las piedras, por lo que era ingenuo pensar que todo estaría hecho controlando a Thomas Kelati (Que lo hace absolutamente todo, gran fichaje de Bernardino Pérez para variar) y minimizando el efecto Carlos Jiménez, motivadísimo ante su ex equipo.Estudiantes, como todos sabréis, perdió el partido. Pero lo perdió habiendo controlado 39 minutos del mismo, con malas decisiones en los últimos ataques y con calamitosas defensas de ayudas en el cuarto final. Todo esto a pesar del empeño de Jasen, un jugador que siempre da la cara en los momentos complicados, que se echa el conjunto a las espaldas...y que, como ganador que es,
empezará a estar cansado de la mediocridad en la que esta sumida la entidad, donde la historia no vale nada y donde el apoyo de una afición incombustible no puede hacer ganar a una escuadra poco compensada y en la que se cuentan las buenas inversiones de este siglo con los dedos de una mano.Y en Estudiantes, por increible aunque habitual que parezca, siempre focalizan esta situación con el problema recurrente del dinero (de la escasez del mismo, vaya); y yo es algo que no termino de entender ya que MMT ha tenido, y tiene afortunadamente, la mejor presentación y característica publicitaria posible: una imagen blanca de empresa, fundamentada en el desarrollo de jóvenes talentos, la apuesta histórica por la cantera (cuesta económicamente mantener una cantera, es cierto, pero no menos verdad es que esos jugadores que salen de allí, y que nutren desde siempre el equipo, cobran bastante menos que los foráneos), amén de las progresivas ventas de las estrellas formadas que enriquecía y saneaba las cuentas (desde Herreros, pasando por Felipe Reyes o Carlos Jiménez y tantos otros). Teniendo en cuenta tod
o esto, ¿dónde esta el dinero?¿Alguien metió la mano y se lo llevó? Parece difícilmente explicable de otro modo...Y yo soy el primero que cuando comenzó la campaña era optimista con el futuro a corto plazo del conjunto, más que por las salidas de jugadores que no consideraba válidos para el proyecto que por las nuevas caras: la pareja de bases Sergio Sánchez & Gonzalo Martínez siempre me pareció poco productiva, como el día y la noche, Lorbek era un tirador correcto para Leb pero sin sitio y ubicación en una competición tan exigente, lo de Russell no pasó de ser la última broma pesada de la anterior directiva, y el cuarteto interior formado por el mediocre Jesse Young, el comprometido pero veterano y poco resolutivo Larry Lewis, un acemilero como Pietrus y alguien que representa la anti - profesionalidad tan perfectamente como Caio Torres...en realidad se modificaba la práctica totalidad de un conjunto que lo necesitaba, donde apenas había jugadores que pudieran encabezar el próximo proyecto. La primera solución, asimismo, fue cambiar al entrenador, donde Luis Casimiro tomaba las riendas dejadas por Velimir Perasovic. Un entrenador de totales garantías sin duda, que presentaba unos avales considerables: su título ACB en su primer año como técnico con el TDK Manresa y los éxitos conquistados con un Fuenlabrada que, con un presupuesto muy bajo y año tras año, conseguía la salvación de manera relativamente sobrada y con un juego convincente y atractivo.
Se dejo pronto notar la mano de Casimiro con su primera petición a la directiva: quería que le acompañara en el proyecto el pívot Tom Wideman, un hombre que en su etapa universitaria en Clemson era mal jugador directamente (lento, torpe y sin recursos) y que, a base de trabajo y más trabajo, c
ompletó unas temporadas en Fuenlabrada dignas y reseñables. Sin embargo, nunca pensé que fuera aclimatable a una estructura mucho más ambiciosa como es esta; es duro y trabajador, siempre cumple, pero su escasa estatura supone un handicap o desventaja en el deporte moderno (curiosamente en los registros le ponen 2,10 cuando Salva Guardia, ex compañero suyo que andaría por poco más de dos metros, era ostensiblemente más alto). En realidad el problema radica en que el equipo madrileño, falto de killers exteriores desde la marcha de hombres como Corie Brewer o Marlon Garrnet, necesita un hombre interior capaz de anotar de manera solvente en la zona (si, estilo Will Mcdonald como tení
an antes). Petar Popovic, su competencia en el puesto de cinco, tampoco es ese tipo de jugador, aunque por diferentes razones: nula defensa, no pasaría un balón ni rodeado por cuatro...es normal, ya que su contrato de temporero le obliga a hacer buenos números, al final será esa su carta de presentación para firmar por otro equipo...o para quedarse aquí tras la vuelta de Martín Rancik, un power forward de cierta calidad cuyos problemas en el corazón han impedido una mayor relevancia dentro del baloncesto continental. Iker Iturbe, el otro cuatro puro del equipo, no participó ni un solo segundo en el partido de hoy y representa un error clamoroso en la política de fichajes: es apostar por algo conocido, que sabes lo que te puede aportar (cada vez menos por su declive físico), pero al mismo tiempo caro por su estatus y que limita otro tipo de inversiones, aquellas que en el futuro te pueden aportar un mayor rédito desde mi punto de vista.El resto de la plantilla presenta también ciertas deficiencias, quizá la más apreciable en la posición de base, donde se firmó al antiguo jugador de la NBA (y con temporadas brillantes en Europa, como en el Partizan de Belgrado) Vontegoo Cummings para ser el principal referente. Sin embargo, esta claro que este no se ha aclimatado aun para nuestra competición y eso supone una presión añadida para el potente base de Montevideo Jayson Granger, al que le queda largo un puesto tan importante debido a su juventud y que deberá ir progresando poco a poco, ya que potencial es evidente que tiene.
Samo Udrih, hermano del talentoso base de los Sacramento Kings, no deja de ser un tirador de rachas poco constante, que mejorará levemente el rendimiento de Domen Lorbek pero que tampoco subirá el nivel del conjunto ningun escalón superior. Beirán tendría que empezar a muscularse para empezar a parecer un profesional, su estancamiento puede llevarle a una discusión reiterativa de si está aquí por ser hijo de quien es, ya que su padre fue un excelente tirador décad
as atrás. ¿Y Carlos Suárez? Pues lo que siempre se ha comentado, no hace nada más de lo que hacía cuando consiguió el Campeonato Europeo Júnior de Zaragoza junto con Sergio Rodríguez, desaprovechando sus innegables cualidades por razones que posiblemente nada tengan que ver con el mundo de la canasta, por su carácter bohemio, por que no se esfuerza en mejorar...y es una verdadera pena para Estudiantes, por que al final todo la amenaza exterior del equipo se centra en un Pancho Jasen que, aunque siempre suma y su esfuerzo es increíble a ambos lados de la pista, no suele ser suficiente.Y son esos problemas en la estructuración del equipo los que abocan al conjunto a tener que luchar por unos objetivos muy alejados a aquellos donde tradicionalmente se ha movido el club. Todos somos conscientes de que la situación económica no es explícitamente boyante, pero la sensación generalizada es que Fuenlabrada, Granada, Menorca o Gran Canaria con presupuestos tanto o más ajustados, están haciendo las cosas mucho mejor no solo en la política de fichajes, si no en la estructuración de la plantilla, lo cual es más determinante y decisivo.
Estudiantes no va a bajar de categoría este año, hay equipos netamente inferiores, pero sus aspiraciones tienen que ser superiores, codearse como antaño con los grandes de la competición doméstica; tiene medios para ello, pero sobretodo porque tiene una afición que no merece tener que plantearse, como el año pasado, el descenso de categoría: eso ya lo han vivido.








